Presentación y breve historia de la Asociación y del Módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces





En octubre de 1.979 se creó, por iniciativa de un grupo de mujeres del barrio con el apoyo de la Asociación de Familias de Cruces y de la Trabajadora Social de Base de la zona, una asociación para dar respuesta y soluciones, ante la carencia de servicios y recursos en la zona, a los problemas existentes en el barrio por el consumo de alcohol y las consecuencias que esto creaba en las familias y su entorno social. Así nació la Asociación de Familiares de Enfermos Alcohólicos de Cruces.
Rápidamente, debido a la demanda de atención especializada por parte de los vecinos para otros tipos de problemáticas sociales y mentales existentes en el barrio, además del ya mencionado del alcohol, se fueron ampliando las áreas de intervención, constituyéndose el Módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces.
Se comenzó a prestar atención a todo ese tipo de problemáticas, tanto sociales como de salud mental y con el tiempo pasó a tener su denominación actual, Asociación “Módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces”.

Estos problemas, tanto sociales como de salud mental, se daban fundamentalmente en niños y adolescentes, por un lado, y en pacientes crónicos, por otro. Por las características de ambos colectivos, estas personas requerían en muchos de los casos, al igual que en el de los alcohólicos, de una intervención a nivel familiar, además de la propia intervención individual.

El Ilustre Ayuntamiento de Barakaldo, que desde un principio también dio su apoyo a esta iniciativa, cedió a la Asociación un lugar físico donde ubicar sus servicios, dando lugar al Módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces, que tras varios cambios de local se ubicó definitivamente en el año 1982 en la calle La Inmaculada nº 21, bajo, en el mencionado barrio baracaldés de Cruces.

En 2.010, ante el deterioro del local, el Ilustre Ayuntamiento de Barakaldo realizó una importante reforma del mismo, redistribuyendo los espacios existentes para obtener una mayor funcionalidad de los mismos, se adaptó el baño para discapacitados, se cambiaron las ventanas y suelo, y se le dotó de nuevos elementos luminarios y mayores medidas de seguridad y confort. Actualmente continúa financiando los costes de mantenimiento.

El hecho de que la Asociación fuese impulsada y apoyada desde su inicio por los vecinos y los Servicios Sociales de Base hace que esté plenamente integrada en el tejido social del barrio, lo que junto con la facilidad de acceso a sus servicios especializados, su gratuidad y la estrecha colaboración mantenida desde sus inicios con los distintos servicios y organismos del Ayuntamiento de Barakaldo, de la Diputación Foral de Bizkaia y del Gobierno Vasco (tales como las Oficinas de Drogodependencias Municipal y del Gobierno Vasco; los Departamentos de Bienestar Social del Ayuntamiento y de la Diputación; los Servicios Sociales de Base, los Equipos de Intervención Comunitaria y de Intervención Socioeducativa, los Hogares Protegidos, los Equipos de Atención a Minorías Étnicas y a Grupos Marginados, el Servicio de Atención a la Mujer y el Servicio de Atención a la Víctima, Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer, organismo autónomo del Gobierno Vasco, el Servicio de Atención al Menor, los Centros Escolares y el Sistema Judicial, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, etc.), así como con diversas entidades y asociaciones locales y provinciales, confieren al Módulo unas características propias que lo hacen único en el municipio y le diferencian de otros centros asistenciales y sanitarios, lo cual favorece el acercamiento y la demanda de sus servicios a todos los habitantes de Barakaldo interesados.

Estas características propias son las que han hecho posible que el Módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces se propusiese, y mantenga desde sus inicios, una vocación de trabajo que va más allá del voluntariado por un lado y de lo sanitario por el otro, intentando realizar una atención integral de las personas y las familias junto con una labor de inserción en lo social y en lo comunitario, viniendo a ocupar un lugar desde sus comienzos de lo que actualmente se denomina Espacio Sociosanitario, con una doble vertiente de intervención en dos grandes áreas específicas: Psicosocial y Sanitaria.

Tras la grave crisis sufrida en 2.012 con el intento de cierre del Módulo, que comentamos ampliamente en el apartado "La lucha por el mantenimiento del Módulo", la Asociación continúa realizando la labor para la que fue creado el Módulo, sin renunciar a ninguno de los programas existentes y creando otros nuevos, cuando los ve necesarios, buscando para ello vías de financiación complementarias a las del contrato con el Departamento de Salud.